Criadero fundado en año 1.993 con el afijo “Do Reboiro”, nombre gallego escogido en recuerdo de apellido familiar perdido con el paso del tiempo

 

Desde la infancia fui amante de todo lo relacionado con el mundo animal y la naturaleza, especialmente por los perros. Con el tiempo se fue acentuando este interés hasta confirmar que parte de mi vida estaría ligada a éstos. Mi elección, y considero que plenamente acertada, fue adquirir un cachorro de Pastor Alemán con pedigree, al que puse el nombre de “LURCO”.

Como experiencia y como amigo jamás le olvidaré, compartimos piso durante un largo período de tiempo, con los inconvenientes que eso conlleva, pero creando un vínculo de unión que puedo considerar “recomendable”.

Como bien se dice del Pastor Alemán “no será el primero en nada, pero es el segundo en todo”, no será el mejor guardián, pero defiende lo suyo hasta el fin; como compañero los habrá mejores, pero él estará siempre a tu lado; no será un sabueso en el rastro, pero si hay que seguirlo lo hace como el mejor; siempre fiel, da todo por muy poco.

“LURCO” para mí era el mejor del mundo (y lo sigue siendo)

Se realizó una exposición canina en mi ciudad a la que asistí con la idea de ganarlo todo, fue en donde comprobé la diferencia entre un Pastor Alemán y un buen Pastor Alemán, quedamos los últimos.
 

A partir de este momento me hice el firme propósito de conseguir criar ejemplares de excelente estructura y belleza sin perder el maravilloso carácter de mi gran amigo y compañero.

       
Mi primer ejemplar de “alta competición”, con el que empecé a saborear las mieles del triunfo, fue un ejemplar macho importado de Alemania llamado MAX VOM FÜRST BISMARCK, hijo del auslese alemán FANDO VOM SÜDBLICK.
     
Fallecido hace unos años, alegre y buen compañero como el que más, lo tendré siempre en mi memoria y desde aquí le doy las gracias por las muchas satisfacciones que en vida me dio.
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